Principales impuestos para empresas tecnológicas en los EEUU

Aquí se va a tratar sobre los principales impuestos que tendrán incidencia para empresas de carácter tecnológico que quieran operar en los EEUU, teniendo siempre presente que esta realidad sería extensible a muchos otros sectores y que -en el caso de las empresas tecnológicas- puedan existir exenciones, subvenciones o demás ventajas que modifiquen en la práctica las cargas tributarias a sostener.

La estructura impositiva estadounidense no resulta para nada compleja. A continuación, se desgranarán los principales impuestos que tendrán incidencia en la realización de negocios en el país.

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Veamos uno a uno los principales impuestos de relevancia para el asunto que aquí nos ocupa, entendiendo que -para facilitar la comprensión- se expresará su denominación equivalente al panorama tributario español:

Impuesto de sociedades

Interesante es analizar el aspecto del Impuesto de Sociedades (Legal Entities Income Tax) antes de decidirse por constituirse en el país, pues existe una diferencia muy importante entre estados, y existen, por ejemplo, estados muy proclives a fomentar la inversión en sus territorios fomentando la implantación en ellos al ofrecer una muy baja, o incluso nula, tributación para las sociedades que en el mismo se establezcan (sin que ello signifique que esa tributación ventajosa tenga nada que ver con el establecimiento en paraísos fiscales ni nada por el estilo).

Impuesto sobre la renta de las personas físicas

El equivalente al IRPF, es decir, el Individual Income Tax aplica a todas aquellas personas físicas que residen en la nación estadounidense, sean nacionales del mismo o no lo sean. También aplica a las personas no residentes. La diferencia entre unas y otras se encuentra en los mismos aspectos esenciales que atañen a las sociedades: los residentes tributan por todos los ingresos mundiales y los no residentes tan sólo por el desarrollo de actividades de negocio en suelo estadounidense.

En el caso de este impuesto también resulta importante destacar lo mismo que se aplica a las sociedades: pueden existir convenios para evitar la doble imposición con distintos países. Además, conviene analizar cada uno de los estados antes de asentarse en él según los distintos intereses (también los fiscales) que pueda tener la persona física sujeta en cuestión, pues de la elección de un estado u otro también dependerá en gran medida un tipo de gravamen u otro, o incluso la ausencia de éste.

Impuesto de Sucesiones

El Impuesto de Sucesiones grava el caudal relicto de una herencia. Este impuesto (Estate Tax) aplica en aquellas herencias que se transmiten por muerte (mortis causa) y no influye para su aplicación que exista testamento o no.

En la práctica es un impuesto que ya no afecta a la mayoría de personas que reciben herencias pues, desde hace algunos años, existe una exención total sobre el mismo para las herencias inferiores a los cinco millones de dólares estadounidenses. Esta cifra es el doble (diez millones de dólares estadounidenses) en el caso de que el caudal relicto heredado sea entre personas casadas matrimonialmente.

Este impuesto también difiere según el estado en el que nos encontremos, aunque existen muchos estados que directamente no lo tienen establecido.
Impuesto de Donaciones

El Impuesto de Donaciones grava a aquella persona que mientras se encuentra en vida transfiere a un tercero la propiedad de un bien, sea éste tangible o intangible.

Este impuesto (Gift Tax) también cuenta con exenciones (si bien éstas se modifican más asiduamente que en el caso de las sucesiones y su cifra de exención es muy inferior al caso del Impuesto de Sucesiones) y también existen tratados con distintos países que modifican las consecuencias del mismo.

Impuesto de Aduanas

Hablar del Impuesto de Aduanas es un asunto complejo y cambiante, pues en un mercado -como el de las últimas décadas- más global y abierto que antaño, cada vez existen más firmas de tratados y convenios que evitan la aplicación de dicho impuesto o lo modifican enormemente  con el fin de limitar o eliminar las barreras de entrada por estas cuestiones y fomentar las importaciones y el desarrollo de nuevos negocios internacionales. Aunque también en algunos casos se dan pasos en el sentido contrario, pero en todo caso ese sería otro tema.

Ahora bien, dicho lo anterior, se debe decir también que como norma general debe entenderse que el Impuesto de Aduanas aplica a toda importación de cualquier bien a los Estados Unidos de América, y deberemos informarnos de las particularidades que, para nuestro territorio de origen y para el producto que deseemos exportar, aplican y existen.

Impuesto de Ventas o de Uso

El Impuesto de Ventas o de Uso (Sales Tax – Use Tax) no debe de ser confundido con el IVA, tal y como se entiende según la concepción de este impuesto bajo el prisma español y, en general, bajo el marco europeo.

El Impuesto de Ventas o de Uso tan sólo aplica una vez: grava tan sólo las ventas al por menor.

Este impuesto se administra a nivel estatal y aplica a nivel local, y depende de cada localización concreta para determinar un tipo impositivo u otro. La horquilla, según el lugar, es muy amplia y oscila entre el uno y poco más del ocho por ciento, e incluso en algunos lugares no existe este tipo de impuesto.

Impuesto de Propiedad 

Corresponde, como normal general, a los entes locales (recuérdese que por entes locales nos estamos refiriendo siempre a los condados y municipios), la competencia y administración sobre este impuesto (Property Tax).

El Impuesto de Propiedad lo que grava son las mejoras permanentes que se realicen en una propiedad, así como los edificios y el mismo suelo.

Otros impuestos 

Finalmente, en el desglose de los impuestos que pueden resultar aplicables decir que existirían aquellos impuestos al consumo (Excise Taxes) que gravan determinados productos y servicios, siendo los mismos satisfechos por los consumidores finales -tal y como puede deducirse de su mismo nombre-, mientras que por otro lado existirían los impuestos sobre el salario (Payroll Tax).

Los impuestos sobre el salario merecen una especial parada y atención, pues en realidad de lo que se está hablando son de aquellas retenciones que las empresas deben aplicar por el pago de los salarios a sus empleados.

Existen tres tipos de impuestos sobre el salario: Seguro de Desempleo (Unemployment Tax), las contribuciones a la Seguridad Social (Social Security Tax) y, finalmente, el Seguro Médico (Medicare Tax).

Una de las características importantes de estos impuestos es que tienen la capacidad de aplicarse los importes resultantes a satisfacer de los mismos como crédito fiscal. Ello es así en el caso de los empleados que residen en territorios sujetos al mismo.

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Acerca de Jordi G. Castillón

Empresario.
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